
Una forma más inteligente de calentar sus biosensores
Al fabricar biosensores, es crucial mantener la temperatura adecuada durante los procesos de curado y deshidratación. Durante mucho tiempo, la solución habitual era utilizar hornos de convección. Pero seamos honestos: calentar todo un espacio lleno de aire solo para calentar un pequeño sustrato es una pérdida de tiempo y dinero. Por eso pasamos a utilizar lámparas de infrarrojos de onda corta. En lugar de calentar toda la habitación, el calor llega directamente al material. Es una solución más eficiente y rápida.
Dirigir el calor hacia donde realmente importa
En los biosensores de alta gama, la velocidad es clave. Configuramos estos sistemas de infrarrojos en función de la rapidez con la que se necesita aumentar la temperatura. Lo bueno de las lámparas de infrarrojos de onda corta es que penetran profundamente en los materiales. Esto significa que el núcleo del sensor alcanza la temperatura deseada sin dañar su superficie. Es una gran ventaja desde el punto de vista de los tiempos de producción. Se pueden procesar más chips por hora. ¡Así de simple! Por lo general, utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia para mantener una temperatura constante. Como generan mucho calor, no es necesario que el equipo sea muy grande, lo cual permite ahorrar espacio en el laboratorio. Un consejo: estas lámparas emiten mucho calor. Si su sistema de refrigeración no es suficiente, los sensores podrían dañarse. Es importante asegurarse de que el sistema de refrigeración funcione bien.
Reducir los costos de energía
Si quiere hacer que su fábrica sea más “ecológica”, este es el mejor punto por donde empezar. La calefacción por convección es ineficiente: se tarda mucho en calentar el ambiente, y el calor se pierde en todas direcciones. Las lámparas de infrarrojos son diferentes. Funcionan casi al instante. Basta con encenderlas. Cuando transferimos a un cliente de un sistema de calefacción por convección a uno de infrarrojos, la reducción en el consumo de energía es notable. Deja de pagar por calentar el aire de la habitación y puede dirigir esa energía directamente al biosensor.
Instalación sencilla, menos problemas
Diseñamos estos sistemas para que puedan reemplazar fácilmente a los sistemas anteriores. Si tiene equipos térmicos antiguos, puede reemplazarlos fácilmente. Utilizamos conectores estándar, así que no tendrá que lidiar con cables durante horas. Para mantener la esterilidad en los trabajos relacionados con semiconductores, utilizamos envolturas de cuarzo para evitar la contaminación. Y como sabemos que las piezas se desgastan con el tiempo, hemos diseñado las lámparas de manera modular. Cuando una lámpara se agota, se puede reemplazar en pocos minutos. Sin tiempos de inactividad largos. Solo se necesita una reparación rápida para volver a obtener los parámetros térmicos necesarios para que los sensores funcionen con precisión.