
Deje de esperar a que sus hornos estén listos: Por qué el calentamiento por infrarrojos realmente funciona
La mayoría de las fábricas de semiconductores siguen utilizando aire caliente para procesar, secar y cocer los componentes. Lo veo constantemente. El problema es sencillo: el aire no es eficaz para transferir calor. Acabas pasando mucho más tiempo esperando a que la cámara se caliente, en lugar de trabajar realmente en las obleas. Es una pérdida de tiempo.
El “juego de espera”
Piense en cómo funciona el aire caliente. El calor tiene que pasar desde el elemento de calentamiento, hacia el aire, y finalmente al sustrato. Es un proceso lento. Hay demoras que frenan todo el proceso.
El calentamiento por infrarrojos elimina este intermediario. Envía energía directamente al objetivo, mediante radiación electromagnética. Es casi instantáneo. Hemos visto cómo los tiempos de procesamiento disminuyen entre un 60% y un 80% al reemplazar el aire caliente por radiación infrarroja de onda corta. Si dirige una fábrica, esto no es una teoría complicada. Se trata de producir más obleas por hora. Punto.
La realidad
Claro, el calentamiento por infrarrojos no es una varita mágica. No basta con conectarlo y dejarlo funcionar.
Dado que el calor llega a la superficie de forma muy intensa y rápida, hay que tener cuidado. Si el sustrato tiene un espesor irregular o no absorbe el calor de manera uniforme, se crearán puntos calientes. Un error y quemará las obleas. Tendrá que ajustar la distancia de las lámparas y los ciclos de alimentación eléctrica para obtener resultados adecuados.
Ventajas del calentamiento por infrarrojos
Una de las cosas que me gustan del calentamiento por infrarrojos es el espacio que ahorra. Puede prescindir de los grandes sopladores y de los conductos necesarios para mover el aire caliente. Solo necesita las lámparas y un sistema de control que funcione bien.
Pero aquí está el problema: consume mucha energía. Los sistemas de calentamiento por infrarrojos de alta potencia consumen mucha corriente. Asegúrese de que sus paneles eléctricos puedan manejar ese aumento de carga cuando active el sistema.
También debe prestar atención al sistema de refrigeración. Si su sistema no está diseñado para manejar el calor generado, la fábrica se volverá demasiado caliente. Solucione el problema de refrigeración y así podrá eliminar ese molesto cuello de botella relacionado con el calor.