
Cómo mantener caliente su pérgola sin problemas
Seamos honestos: colocar un calentador debajo de una pérgola al aire libre suele ser una apuesta arriesgada. Hay humedad, rocío por las mañanas y, de vez en cuando, lluvia. La mayoría de las lámparas infrarrojas convencionales no pueden soportar estas condiciones. La humedad llega hasta los contactos eléctricos, y en poco tiempo se produce un cortocircuito o se quema el filamento de la lámpara. Es frustrante y además es un desperdicio de dinero.
Decidimos solucionar ese problema.
La lucha contra el agua
Impermeabilizar el dispositivo no es tan sencillo como simplemente cubrirlo con una carcasa de plástico. El verdadero peligro está en el punto donde el tubo de cuarzo se conecta con la carcasa del aparato. Piénselo: ese tubo se calienta enormemente, hasta unos 500°C. Si una gota de lluvia fría cae sobre ese vidrio, el choque térmico puede hacer que se agriete en cuestión de segundos. Para evitar esto, utilizamos juntas y sellos de silicona resistentes a altas temperaturas. También hemos modificado la forma del aparato para que el agua se deslice fuera de él.
El problema de la niebla
Luego está la niebla. Ya sabe esa capa molesta que se forma en los lentes… Ella bloquea el calor. Para mantener todo claro, hemos diseñado el chasis de modo que el aire pueda fluir libremente sobre los lentes. De esta manera, se evita la formación de condensación. Cuando el paso del aire está despejado, las ondas infrarrojas llegan directamente a usted. Lo mejor de todo es que el calentador no necesita funcionar a plena potencia todo el tiempo para mantener el calor, lo que significa que sus componentes duran mucho más tiempo.
El sacrificio necesario
Por supuesto, hay un pequeño inconveniente. Debido a que hemos añadido estas carcasas protectoras y sellos, los dispositivos son un poco más grandes. Se pierde algo del calor que se obtenía con una lámpara normal. Para solucionar esto, basta con montarlos un poco más alto de lo habitual. Así, se elimina completamente el problema de cobertura.
Al final, hemos creado estos dispositivos para que puedan resistir las condiciones extremas del invierno. Al proteger los componentes eléctricos y los lentes de posibles daños, estos calentadores realmente pueden sobrevivir al invierno. Así, tendrá un sistema que funcione bien, sin tener que reemplazar las lámparas cada temporada de lluvias.