
¿Por qué reemplazamos los calentadores de lámpara antiguos por calentadores infrarrojos de alto índice de protección?
Si alguna vez has usado uno de esos calentadores de lámpara antiguos en el baño o en un cenador, sabes cómo funcionan. Funcionan durante un rato, y luego… de repente dejan de funcionar. Por lo general, esto ocurre porque el vapor o la humedad penetran en su interior y dañan sus componentes electrónicos. Es frustrante.
Por eso, cada vez más se prefieren los calentadores de techo infrarrojos de 1500W con un alto índice de protección contra la humedad. Son la mejor opción para este tipo de espacios.
La magia del calor radiante
Lo bueno de los calentadores de 1500W es que no pierden tiempo. Los calentadores tradicionales intentan calentar todo el aire de la habitación. Pero en un cenador o en un baño donde hay ventilación, ese aire caliente simplemente desaparece. Es como tratar de llenar un cubo con un agujero en el fondo.
El calor infrarrojo es diferente: emite calor directamente hacia ti y hacia los objetos que te rodean. Basta con encenderlo para sentir el calor de inmediato. No hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente. Simplemente te mantendrás cómodo.
Manejar la humedad
El agua y la electricidad no combinan bien. Es algo sencillo de entender. Los calentadores normales suelen tener grietas por las cuales puede entrar la humedad, lo que puede causar corrosión o cortocircuitos. Buscamos unidades con un alto índice de protección (IP), ya que están herméticamente cerradas. Esto significa que sus partes internas están protegidas contra el vapor, las salpicaduras y la humedad. Puedes confiar en que no dejarán de funcionar incluso si tomas una ducha caliente o si hace lluvia afuera.
Unas cosas a tener en cuenta
Lo ideal es instalarlos en el techo. Así, no estorban y se ahorra espacio en el suelo. Pero ten en cuenta que debes verificar tu sistema eléctrico. 1500W representa una carga considerable; por lo tanto, si instalas tres o cuatro de estos calentadores en una misma área, asegúrate de que tus cables puedan soportar esa carga.
Sin embargo, hay un detalle importante: el calor infrarrojo es muy direccional. Sentirás calor intenso justo debajo de la lámpara, pero si te alejas unos metros, podrías encontrarte con zonas frías. No es un problema grave, pero debes elegir bien dónde colocarlos. Si los colocas demasiado separados, tendrás zonas calientes y zonas frías, lo cual resulta molesto. Planifica primero cómo distribuirlos en el techo, y así todo estará bien.